Los gatos sí sienten frío y son sensibles a las bajas temperaturas, especialmente si bajan de los 15º
C o si son cachorros, ancianos o de pelo corto. Aunque tienen pelaje, pueden sufrir hipotermia, resfriados y sequedad en la piel. Para protegerlos, asegúrate de mantenerlos en interiores, proporcionarles camas elevadas con mantas y evitar corrientes de aire.
Señales de que tu gato tiene frío:
- Postura: Se acurrucan en forma de pelota o esconden las patas y la cola bajo su cuerpo para conservar calor.
- Búsqueda de calor: Se tumban cerca de radiadores, chimeneas, sobre electrodomésticos o buscan el regazo humano.
- Extremidades frías: Las orejas, cola y almohadillas se sienten frías al tacto.
- Inactividad: Pueden mostrarse menos activos de lo habitual.
Fuente: Tiendanimal
